domingo, 2 de diciembre de 2012

Voleibol.

Quizás hay gente que no lo entienda, quizás mucha gente vea estúpido por qué esto significa tanto para mi. Pero ellos no lo entienden, ellos no se han criado con ello, ellos no saben lo que significa medirse usando la red, saber que te has hecho un poquito más mayor porque ya tocas la red, no saben lo que es despertarse a las 8 para ser la primera en llegar y que a las 10 no te hayas ido y al final seas, como siempre, la última en irse del pabellón. Quizás no entendéis lo que siento por este deporte porque vosotros no sabéis lo que es sentirse orgullosa de tener licencia de arbitro cuando llevas siete años arbitrando, por que no saben lo duro que es impartir un curso de anotadora cuando a ti te faltan tres años para poder serlo... Es extraño, intento recordar un momento de mi vida, y siempre hay alguna refencia al voley. Ha pasado mucho tiempo desde que empecé a jugar, han pasado muchos momentos, he llorado mucho, he reído bastante más pero este año es diferente...
Este año, nadie daba dos duros porque yo siguiera jugando, ni siquiera yo, había tomado una decisión, algo que yo consideraba irrefutable. Pero como siempre fui incapaz de olvidar algo que se ha convertido en mi vida. Este año empezó siendo duro, lesionada, sabiendo que cada movimiento que hacía me jugaba  un poco más la posibilidad de jugar durante el año, a pesar de eso, a cabezonería no me gana nadie, y poquito a poco las cosas mejoran, aun que suponga ir empastillá todo el día. 
Realmente este año es diferente, y me he dado cuenta este partido. La temporada no ha empezado bien, no hemos sido nosotras, no hemos demostrado lo que sabemos. Este año ha empezado con problemas porque en los partidos nos olvidábamos de lo que hacíamos, y en vez de apoyarnos nos reprochábamos cosas, pero hoy, hoy ha sido diferente. Hoy he podido salir del pabellón, tras una derrota, con la cabeza bien alta y muy orgullosa de mi equipo. Por que hoy ellas han demostrado, no solo a la grada sino a mi, que tengo el honor de compartir pista con un grandísimo equipo. Hoy hemos jugado como sabemos, hoy nos hemos apoyado unas a otras y ¿sabéis por qué? Porque no teníamos nada que perder, por eso no ha habido malas caras, solo sonrisas.Hoy he visto como cuando una fallaba las demás se acercaban a levantarla, he visto como cuando nos pinchaban una bola imposible me gritaban pidiéndome la siguiente para hacer ellas lo mismo, he visto como corrían para salvar todas las bolas, como esperaban abajo el mejor de los zambombazos para sacarlo por mucho que picara, hoy he podido ver a 11 magnificas jugadoras y compañeras demostrar todo lo trabajado, y quiero que sepáis lo orgullosa que me siento de pertenecer a este equipo. Que al fin y al cabo lleva trabajo desde arriba, que ha sido nuestro entrenador quien no ha dado caña para conseguirlo, que por muchas agujetas que nos acuse, es una de las razones por las que este año ir a entrenar merece la pena, porque está luchando por nosotras, porque está confiando en este equipo y porque sin él este año no sería el mismo. También quiero que entendáis que esto es parte de mi vida, y que vosotras sois quien le da sentido.
Gracias por intentar superaros cada día. Guada ¡SEHOL!

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