lunes, 16 de marzo de 2015

Hoy te voy a pedir un favor, párate y haz un ejercicio mental.
Dime las veces que has dicho que no puedes con esto, que es superior a tus fuerzas. 
Dime las veces que has sentido que el dolor podía contigo, que este túnel no tenía final.
¿Lo has hecho? 
Perfecto, te habrán salido unas cuantas, quizás demasiadas pero... ¿Has visto donde estás? Leyendo esto y pensando en lo insuperable que era lo que has superado, lo que dolía lo que ya no te hace inmutarte. 
Y por eso, hoy necesito que dejes de tener miedo porque se nos olvida que sin lluvia no hay arco iris porque para darnos cuenta de la importancia de una sonrisa, necesitas echarla de menos. Si no disfrutas del camino, con baches incluidos, si no aprendes a caerte, a levantarte, incluso a quedarte llorando en el suelo hasta que te falte el aire, no podrás disfrutar de los logros, de reír hasta que te duela el pecho y sobretodo, no aprenderás a disfrutar de la vida.
Pasamos demasiado tiempo planteando las malas consecuencias de nuestros actos y se nos olvida la parte en la que las cosas salen bien, sí, a ti, a esa persona a la que nunca le sale nada bien, siempre puede ser la primera.
Por eso hoy te tengo que pedir un favor, deja de pensar, deja de darle vueltas al mundo, deja de hacerlo difícil. Disfruta.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Momentos.

Hay momentos en los que te paras a pensar, tomas aire y lo sueltas despacito intentando que pasen por tu mente todos y cada uno de los momentos que intentas asimilar, que intentas entender, que quieres explicar. Y ese es el problema estamos buscando darle explicación a cosas que jamás la tendrán. Intentamos, día tras día describir las cosas con palabras, queremos compartir con el mundo lo que sentimos sin darnos cuenta que hay cosas que solo se pueden describir con una mirada, con una sonrisa o simplemente con una lagrima.

Intentar describir las sensaciones con palabras es como intentar encerrar al mar en una botella de agua, podrás hacer que el mundo se haga una idea pero, ¿dónde se queda la esencia?

Vivimos en un mundo en queremos explicar todo, donde no existe lo paranormal, donde ahora la belleza se mide en “me gusta”. Vivimos en un mundo donde los besos ya no son tiernos, ni apasionados, ni si quiera son de esos rápidos que te dejan con ganas de más, son besos amarillos y con guiño, de los que no se pueden tocar. Las sonrisas no emocionan porque las derrochamos con pantallas que no se inmutan y hacia gente que ni siquiera sabrá que nos ha hecho sonreír. Hemos conseguido cercar lo lejano, podemos hablar con personas a kilómetros pero se nos olvida aprovechar el tiempo que nos dedican las que tenemos a centímetros. Nos sobran los contactos, los amigos en Facebook pero nos falta a quien llamar cuando lloramos, ahora el amor no se muestra con chiribitas en los ojos cuando nos miramos sino con tweets y estados. Nos estamos convirtiendo en el raciocinio de la pasión, los asesinos de las caricias, los padres de la filosofía de aparentar. Empezamos a pensar que si no hay fotos no ha pasado, mientras que olvidamos que los mejores momentos de nuestra vida pasan cuando no tenemos algún aparatejo en nuestras manos.



Ahora vivimos en una cultura donde el mundo gira en torno a nosotros, donde todo está justificado para mejorar nuestra forma de vida pero no nos damos cuenta de que lo mejor de nuestra vida son las cosas que no podemos entender y mucho menos mejorar. Los abrazos tras echar de menos, las caricias sin venir a cuento, las miradas cómplices que terminan con una carcajada…

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Sabéis? Hace mucho que no escribo y simplemente ha sido por no encontrar las palabras adecuadas para expresarme. 
Hay días en los que el mundo va demasiado deprisa. Hay días que pasan como la fugaz gota que recorre el cristal de un coche a 120 km/h por una autopista en busca de una ilusión escapada. Hay días que pasan más rápido de lo que tarda una madre en secar sus lagrimas para seguir pareciendo fuerte. Esos días que tienes la cabeza en ninguna parte y en todos los sitio.  Mucha gente pensará lo que siempre digo "¿Qué problemas tan serios podrá tener una niña pequeña?". El problema de la gente es que con la edad se olvidan de que ellos también pasaron esta época. Quizás el mundo iría mejor si cada uno se diera cuenta que por muy malos que sean los problemas ajenos, a mi no me tocan. Sé que hay gente pasándolo mal de verdad pero...¿No os dais cuenta de aunque el otro lo pase mal tus problemas no desaparecen? Estoy cansada de oír a los "adultos" decir que hay cosas más importantes de las que preocuparse o que ya vendrán problemas peores. ME DA IGUAL.Sé que mis problemas no son los más importantes del mundo pero SÍ de mi mundo. Sé que vendrán cosas peores, está claro. Sé que hay cosas más importantes de las que preocuparme pero cuando lleguen. Dejad que cada adolescente y no  tan adolescente se preocupe de su propio drama, dejad de mitigar cada problema que nos atañe. Dejadnos llorar y dejad que el tiempo nos enseñe que ya no merece la pena llorar por un juguete roto igual que dentro de 10 años no merecerá la pena llorar por suspender un examen.


        Solo te pido que aproveches cada día de tu vida, que aunque los problemas parezcan grandes ahora porque te aseguro que el Everest desde lejos apenas parece un monte, date tiempo y sobretodo no olvides que todo problema tiene solución aunque para ello te tengas que caer un millón de veces.

martes, 21 de mayo de 2013

Nunca te arrepientas.

¿Qué queréis que os diga? ¿Qué la vida del estudiante es bonita? ¿Qué me arrepiento de tanto sufrimiento para que a lo mejor no me de la nota? La palabra arrepentimiento no está en mi vocabulario, arrepentirse no es de sabios, arrepentirse es de necios que cometerán de nuevo esos errores. Yo no me arrepiento, yo aprendo. Todos me dicen que hay mil cosas de las que arrepentirse: de no haber estudiado más, de no haber disfrutado cada minuto... Cada minuto que soy consciente que he derrochado, me hace pensar que voy a aprovechar el siguiente cuanto pueda. Quizás penséis que soy una niñata sin cosas de las que arrepentirse pero con mis años he pasado por cosas que poca gente soportaría, no quiero decir que sea mejor ni peor que nadie simplemente que tengo un ritmo alternativo. Quiero pediros, a todos, incluidos esos que pensáis que un "niñato" nos os puede enseñar nada que recordéis que llorar por lo pasado es malgastar el presente e hipotecar el futuro.
A veces la vida, sea la de un adulto con hipoteca e hijos o la de un adolescente con kilos de apuntes que estudiar, te pone obstáculos. Muchas veces esos obstáculos parecen imposibles y yo no soy de las que dicen eso de "nada es imposible" porque hay miles de cosas que lo son pero la palabra imposible es una etiqueta que tienes que poner tú y para eso necesitas intentarlo. Intentarlo hasta que no puedas más, ¿y si te caes? Te levantas. Un tal Edison dijo una vez "No he fracasado. He encontrado mil formas de no hacer una bombilla", ¿de verdad pretendes encontrar la forma se ser feliz a la primera?
Se que esto parece un sermón pero visto como están las cosas hoy no sabemos si mañana tendremos un futuro pero si no lo tenemos que sea por que nos lo quiten no porque hayamos dejado de luchar por él.
Cuando te caigas y no quieras levantarte, mira al techo y piensa que si hace años alguien se hubiera dado por vencido nada de lo que conocemos existiría.

jueves, 3 de enero de 2013

No quiero decir adiós.

¿Te acuerdas cuando estabas a mi lado? Yo sí. Como si fuera hace un segundo cuando te decía adiós. Tengo que decirlo, no hay nada que odie más que las despedidas, sigo sin entender porque no puedo hacerte sonreír cada segundo pero tengo que aguantar malas caras de gente de mi al rededor. Querido mundo te cambio a tres de estas niñatas por las personas que me hacen falta, se que no funciona así pero me parece injusto. Demasiado. ¿Por qué tengo que seguir negando el saludo a alguien que odio y echar de menos a gente por el whatsapp? A veces no es tan malo echar de menos a alguien, suena paradójico, ¿verdad? Pero, yo creo que a veces necesitamos saber lo muchísimo que echamos de menos a alguien que tenemos siempre a nuestro lado para darnos cuenta de la falta que nos hace que esté ahí. Pero... ¿Si no vuelves? ¿Qué pasaría si ese adiós fuera para siempre? Yo no lo puedo soportar, yo solo he sabido decir esos "Adiós" que solo quieren decir "Hasta luego, hasta pronto, no sé hasta cuando pero nos volveremos a ver".
Sé, de buena tinta, que no estoy preparada para un "Adiós" de verdad, nadie está preparado pero mucho menos cuando ni si quiera has dicho "Adiós" cuando dices "Hasta ahora" pero ese ahora nunca llegará. Hay distancia, demasiada como para obviarla pero a pesar de ello, sea un adiós o un hasta luego yo como niñata que soy esperaré recordando cada vez que te vi reír, que disfruté a tu lado charlando de nada en una conversación que significaba todo. Cada instante que he estado a tu lado, cada instante que tus ojos me miraban, que me acariciabas. No quiero que penséis que esto va por alguien especial... Va por demasiada gente, va por quien cada día pierde la luz de sus ojos y la fuerza con la que aprieta mi mano, va por quien me apoyó y me hizo sonreír a la distancia y estuvo cuando no podía dejar de llorar, va por quien me prometió el cielo y se olvidó de venir a recogerme al infierno, va por quien está ganando fuerza al abrazarme, quien está creciendo, va también por quien solo dije "voy para allá" sin saber que solo podría decir adiós de lejos, va por quien prometí una noche de fiesta y la cancelé con un simple mensaje. Va por tanta gente que apenas sabría deciros, algunos sé que os volveré a ver, a otros no lo tengo tan claro pero solo espero que cuando no os vuelva a ver puedo haberos dicho antes un "Adiós" de esos que dicen "quiero que sepas lo importante que fuiste en mi vida, no importa el tiempo que hayas estado, las huellas del corazón no se hacen con el tiempo sino con las sonrisas que me hayas sacado". 

domingo, 23 de diciembre de 2012

Quizás hoy no me entiendas, la verdad, es bastante complicado. Bueno más que complicado podría resultar incomprensible. No, no estoy menos preciando la capacidad de entenderlo de nadie que lea esto pero... ¿Serías capaz de imaginar lo que siente alguien a quien acaban de cortar un brazo? Sé que suena exagerado, pero esto es algo que solo entenderás si lo has pasado. Sé que la gente que no lo entiende intenta ayudar pero para mi no hay cosa que más rabia me de que alguien que no sabe nada me diga "Uuuf, te entiendo." Tiene gracia, ¿verdad? Veo a gente quejándose de que no les "quieren" cuando cambian de novio más que de bragas. Todo esto mientras que otros estamos deseando saber los que es eso de que "te quieran". Suena raro, eh. Yo no quiero que me quieran, bueno si como todos, pero en parte no lo quiero porque... No sé lo que es. Sueno muy radical, suelo serlo. Pero me falta algo, realmente no sé el que, es como esa sensación de que olvidas algo pero no tienes muy claro el qué, eso me pasa, siento que me falta algo pero como no sé que es no puedo buscarlo. Necesito alguien que me explique que se siente cuando te levantan todos los días con un "Buenos días mi pequeña". Que se siente cuando te acuestas siendo la última conversación de alguien. Que se siente cuando sabes que alguien hace algo para ti, solo para verte sonreír sin esperar nada. 
Cuanto más intento que me expliquen peor estoy, porque cuando ves a quien lo siente ves sus sonrisas, sus miradas, sus caras de tontos y como no te dan envidia pero... ¿Cómo voy a tener envidia de algo que no he sentido? No tiene sentido. Pero tengo que reconocer que en mi vida hace tiempo que casi nada tiene sentido.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Voleibol.

Quizás hay gente que no lo entienda, quizás mucha gente vea estúpido por qué esto significa tanto para mi. Pero ellos no lo entienden, ellos no se han criado con ello, ellos no saben lo que significa medirse usando la red, saber que te has hecho un poquito más mayor porque ya tocas la red, no saben lo que es despertarse a las 8 para ser la primera en llegar y que a las 10 no te hayas ido y al final seas, como siempre, la última en irse del pabellón. Quizás no entendéis lo que siento por este deporte porque vosotros no sabéis lo que es sentirse orgullosa de tener licencia de arbitro cuando llevas siete años arbitrando, por que no saben lo duro que es impartir un curso de anotadora cuando a ti te faltan tres años para poder serlo... Es extraño, intento recordar un momento de mi vida, y siempre hay alguna refencia al voley. Ha pasado mucho tiempo desde que empecé a jugar, han pasado muchos momentos, he llorado mucho, he reído bastante más pero este año es diferente...
Este año, nadie daba dos duros porque yo siguiera jugando, ni siquiera yo, había tomado una decisión, algo que yo consideraba irrefutable. Pero como siempre fui incapaz de olvidar algo que se ha convertido en mi vida. Este año empezó siendo duro, lesionada, sabiendo que cada movimiento que hacía me jugaba  un poco más la posibilidad de jugar durante el año, a pesar de eso, a cabezonería no me gana nadie, y poquito a poco las cosas mejoran, aun que suponga ir empastillá todo el día. 
Realmente este año es diferente, y me he dado cuenta este partido. La temporada no ha empezado bien, no hemos sido nosotras, no hemos demostrado lo que sabemos. Este año ha empezado con problemas porque en los partidos nos olvidábamos de lo que hacíamos, y en vez de apoyarnos nos reprochábamos cosas, pero hoy, hoy ha sido diferente. Hoy he podido salir del pabellón, tras una derrota, con la cabeza bien alta y muy orgullosa de mi equipo. Por que hoy ellas han demostrado, no solo a la grada sino a mi, que tengo el honor de compartir pista con un grandísimo equipo. Hoy hemos jugado como sabemos, hoy nos hemos apoyado unas a otras y ¿sabéis por qué? Porque no teníamos nada que perder, por eso no ha habido malas caras, solo sonrisas.Hoy he visto como cuando una fallaba las demás se acercaban a levantarla, he visto como cuando nos pinchaban una bola imposible me gritaban pidiéndome la siguiente para hacer ellas lo mismo, he visto como corrían para salvar todas las bolas, como esperaban abajo el mejor de los zambombazos para sacarlo por mucho que picara, hoy he podido ver a 11 magnificas jugadoras y compañeras demostrar todo lo trabajado, y quiero que sepáis lo orgullosa que me siento de pertenecer a este equipo. Que al fin y al cabo lleva trabajo desde arriba, que ha sido nuestro entrenador quien no ha dado caña para conseguirlo, que por muchas agujetas que nos acuse, es una de las razones por las que este año ir a entrenar merece la pena, porque está luchando por nosotras, porque está confiando en este equipo y porque sin él este año no sería el mismo. También quiero que entendáis que esto es parte de mi vida, y que vosotras sois quien le da sentido.
Gracias por intentar superaros cada día. Guada ¡SEHOL!